De nuevo los MIR en lucha

El sábado volvimos a ver una imagen que no se repetía desde los años noventa del siglo pasado. Las 'batas blancas' volvían a tomar el Paseo del Prado de Madrid, sede del viejo Ministerio de Sanidad, para reivindicar su dignidad profesional y que de una vez por todas se regulen sus condiciones laborales y formativas de acuerdo con su cualificación y la gran labor que ejecutan en los hospitales españoles.

No ha pasado tanto tiempo y sin embargo, el problema de los médicos internos residentes sigue vigente. Pero ahora la ventaja que tienen es que pueden exigir un poco más a la Administración, están mejor preparados y tratan de igual a igual a los políticos. Cuentan además con la ventaja de que el déficit actual de médicos les ha situado en una posición de fuerza. Los MIR son conscientes de que una huelga general de este colectivo pondría 'patas arriba' el normal funcionamiento de los hospitales y han puesto toda la carne en el asador.

En el pasado, las motivaciones fueron otras. La bolsa de paro era el motivo de preocupación para los MIR y la falta de expectativas profesionales. Entonces casi todos los residentes estaban dispuestos a hacer 'más horas que un reloj' y hoy son los propios MIR los que invitan a la ministra a que haga 32 horas seguidas de trabajo sin descansar.

El ministerio se ha enrocado en este asunto y ya no sabe cómo defenderse de los ataques que le llueven por todas partes. Elena Salgado no da la cara, ni siquiera se reúne con ellos, y lo que más le pone de los nervios es que sindicatos supuestamente afines como CC.OO. y UGT no dudan en hacer frente común con las asociaciones de MIR, CESM y Semergen.

La pregunta que cabe hacerse es: si todos los agentes sociales están en la misma línea, salvo Semfyc y la ambigua postura de la OMC, ¿no será que algo está haciendo mal el ministerio?

La situación ha llegado hasta tal punto que el propio líder de CC.OO, José María Fidalgo, volvió a ponerse a la cabeza de la concentración a las puertas del ministerio el pasado fin de semana con su 'compañero de residencia', Carlos Amaya, secretario de la CESM. El ministerio ha conseguido unir al cabo de los años a dos viejos rockeros, aquellos mismos que en los años setenta se manifestaban por la dignidad profesional de los MIR.

Sirva lo anterior para calentar y a partir de aquí a OPINAR...........

Quién tiene la culpa?

Leo que en opinión del consejero de Sanidad vasco, la falta de médicos es un mal común a todos los servicios de salud, y lo achaca a la “nefasta política” de formación que siguió el PP durante los ocho años que gobernó España.

No esta mal la falacia, señor mio. Vd. al igual que otros nacionalistas aberrantes, y en su caso en particular tendrá más fuga de profesiones que otras comunidades autónomas, por seguramente estar “euskaldunizando la plantilla a marchas forzadas para mayor gloria del nacionalismo”, lo que originará con toda seguridad “una pérdida de la calidad del servicio, pues la marcha de médicos a otras comunidades se verá reflejada de ese modo”.

Y Sr. Inclan debería de estar prohibido no tener recuerdo historico, precisamente el de la política restrictiva en plazas de formación fue el PSOE en sus tres legislaturas, aún recuerdo las reiteradas convocatorias de 1.300 - 1.500 plazas, con reservas incluidas para extrangeros (árabes) y minusválidos, durante la década de los 80, que se quedaban en nada de nada y generó la famosa bolsa de paro médico sin formación especializada que tuvo que asumir atención primaria, y precisamente fue el PP quien con decretos, unos más y otros menos acertados (Mir PRE95 y POST95), y con el aumento (triplicado y cuadriplicando) de las plazas de formación la situación fue corregida, aunque con éxito algo pobre, pues sigue habiendo deficit.

Hoy a todos nos cabe la duda si el PP pudo haber hecho algo más, aparte de la regularización de los MESTOS y del ya pasado Proceso Extraordinario de Empleo del SNS del 2001, por el cual hoy más de un tercio de la plantilla de SNS goza de su plaza en propiedad; pero no tenemos ni un ápice de duda, al menos los de la decada de los 80 que tengan memoria historica no mediatizada, de que si hay algún culpable no es precisamente el PP, hay que ir a otras formaciones políticas en donde la interinidad, el exceso de oferta y la inestabilidad en el empleo médico son herramientas de gran ayuda para la gestión de los servicios de salud.

Vd. me entiende, verdad...