Los datos del DIRAYA ¿están seguros?

Todo viene a raiz, según el diario El País del 23 del pasado mes, que se hace eco de una información acerca de una investigación de la AGENCIA de PROTECCION de DATOS, promovida por las autoridades sanitarias de la Comunidad Autonoma de Madrid sobre una empresa de servicios informaticos, para más señas STACKS, a la que habían encargado la centralización de los datos de la Atención Primaria de la comunidad en una única base de datos. Pues bien, parece ser que dicha empresa está participada por otra, CEDEGIM que es la dueña, una multinacional francesa dedicada a la venta de datos y estudios médicos a la industria farmacéutica, es decir como el negocio no era el diseño de la aplicación informatica en si, resultó muy facil ganar el concurso de adjudicación, ofreciendo más por menos, no barato por cierto 6.3 millones de euros, en julio del pasado año. Así pues el problema parece ser, es que no se sabe muy bien que datos de los 6 millones de madrileños y 400 centros de salud han podio correr por manos de entidades privadas a pesar de las cláusulas de confidencialidad exigidas a la empresa contratada Stacks, con nombre bastante sospechoso por cierto (sugiere estadistica), que parece no atañen a la empresa dueña y matriz.

El caso es que nos hemos enterado porque tal investigación ha sido utilizada como arma arrojadiza en periodo preelectoral por la oposición al gobierno de aquella comunidad. La verdad es que en la Comunidad Madrid no se tienen que preocupar mucho, dado que la cuestión se ha hecho evidente antes de materializar el proyecto, pues la ineficacia de esta agencia que no protege y cuando lo hace da casi risa, no creo que resolviera nada. De todas formas podrían pasarse por otras comunidades autónomas (País Vasco, Andalucía, Comunidad Valenciana) donde la fechoría ya se habrá perpetrado, y no es potencial como Madrid, pero claro ya no saldría en El País ni los de siempre estarían diciendo tonterías.

A la estulticia de las autoridades informáticas de la Comunidad de Madrid habría que añadirle la sospechosa sorpresa que ocasiona en algunos, los problemas de la informatización en sanidad. Por ejemplo la información más apetecible para la industria farmacéutica (quien prescribe y que) hace tiempo, mucho tiempo, que esta automatizada y pasa por las manos de empresas e instituciones privadas. Otra información (a quien se prescribe) que nunca debería, no ya ser accesible, sino ni siquiera recogida es precisamente una vieja aspiración de las diferentes administraciones, todavía no lo han logrado por que son bastantes inútiles, pero están en ello.

Aquí en Andalucía es Indra la empresa, creo, que soporta el DIRAYA y pruebas de malas practicas no las hay, pero sospechas muchas, así que "al loro" pues se ha abierto la veda y se aprovecha cualquier cosa, como el conocimiento de la utilización indebida de los datos más intimos de las personas, como modo de atacar al gobierno de turno por parte del periódico de la oposición en periodo electoral, o reservándosela para mejor ocasión, en lugar de compartirla y funcionar al unísono, esto cuando menos da un poco de grima, y por eso que las lagrimas de cocodrilo de los políticos al menos a mi me den asco.

El "malaya sanitario" del SAS por Visitante (no verificado)