La nueva descentralización

Ya ha trascurrido más de un cuarto de siglo desde que comenzaron a transferirse las competencias exclusivas en materia de de salud a las Comunidades Autónomas, la más antigua es Cataluña y las más recientes hace 4 años el paquete final de Murcia, la Rioja, Cantabria, Asturias, las dos Castillas, Extremadura y las insulares; pues bien en la decana, en Cataluña, allá por esos lares van a ensayar otro nuevo experimento socialista o tripartito, van a descentralizar la competencia autonómica catalana en sanidad en 37 consorcios comarcales o municipales, es decir van a repartir "deudas", pues no olvidemos que el "ministerio de economía" de eso que ellos llaman "nación" ha tenido que reflotar de la quiebra técnica en tres ocasiones (1983, 1989, y 1992) al Departamento de Salud de la Generalitad y por si fuera poco en septiembre del 2005 hubo que incrementar en un 10% el presuspuesto para ese año con medidas de apoyo económico del Consejo de Política Fiscal y Financiera para las Comunidades Autónomas del gobierno central, pues estaban otra vez en quiebra técnica.

Hablan de una nueva descentralización de la gestión de la asistencia sanitaria para que pase de la autonomía a los ayuntamientos, dicen que van a empezar por la asistencia primaria, y que ello representa el punto final de la reforma de AP, es decir casi toda la reforma predicando la integración de los dos niveles asistenciales y ahora resulta que lo poco ligado hay que desligarlo, que cada uno para un lado, financiera y funcionalmente hablando, y además cuando el primero de ellos no logrado consolidar ninguno de sus cometidos fundamentales, la promoción de la salud y la atención preventiva, debido a la presión asistencial que tiene y que le hace estar en status de colapso permanente, cuestión esta principal y que nadie parece ver, se han promovido planes de choque con nula planificación de recursos humanos que lo único que producen son titulares de prensa vacios o mejor dicho de propaganda política, que puede ser la intención.

Aunque este desproposito, a mi entender, parezca que tiene buenas intenciones, cuando menos resulta criticable, pues en realidad lo que esconde es la intención de pasarle la "papa caliente" de la financiación a los ayuntamientos con la excusa de hacer efectiva de una vez la participación de los ciudadanos en la gestión sanitaria, cuando siempre se ha tratado de evitar.

A Vds. que le parece....