De nuevo Inglaterra presiona a la UE para abaratar el coste de la guardia

El Consejo de Ministros de la Unión Europea de Empleo, Política Social, Sanidad y Consumo (Epsco) abordará el próximo 9 de junio la iniciativa de Inglaterra en la que se pide que no se cuente el tiempo inactivo en el cómputo total de las guardias, abaratando así los costes.

La Federación Europea de Médicos Asalariados (FEMS) está en alerta ante el interés de Inglaterra de que el tiempo inactivo durante las guardias de presencia física no se compute en las retribuciones, una iniciativa que abordará el Consejo de Ministros de la Unión Europea de Empleo, Política Social, Sanidad y Consumo (Epsco) el próximo 9 de junio. Según el vicepresidente de FEMS y secretario general en funciones de CESM, Carlos Amaya, "lo preocupante es que los ingleses han logrado incluir este asunto en el orden del día, a pocos días de que concluya la presidencia eslovena en el Consejo Europeo". Según él, la aprobación de este dictamen supondría que en todos los países de Europa sólo se tenga en cuenta el tiempo meramente asistencial empleado en las jornadas de guardia, "con lo que eso supone de abaratamiento de los costes para las administraciones sanitarias y la pérdida de poder adquisitivo por parte de los médicos, que estarán ejerciendo el mismo tiempo a cambio de menores retribuciones", aunque la directiva deja a cada país la posibilidad de regularizar esta norma de otra manera si no existe un consenso entre todos los países miembros de la Unión Europea.

Esta iniciativa la apoyan, especialmente, Inglaterra, Alemania y los países nórdicos. Los ingleses aducen en su propuesta que esta medida "tiene el objetivo de mejorar el ambiente de trabajo y la seguridad laboral del médico, así como flexibilizar la jornada de atención continuada"; sin embargo, el vicepresidente de FEMS aduce que "la razón última es el interés de algunos países por abaratar el coste de las guardias".

Además, Francia -que presidirá el Consejo Europeo a partir del 1 de julio- parece que también respaldará la polémica medida, "a pesar del compromiso de la ministra de Sanidad del país galo, Roselyne Bachelot, con todos los sindicatos profesionales para no dar luz verde a la propuesta, y ese apoyo podría desestabilizar el resultado final de las votaciones", como subraya Amaya. De momento, sólo España, Italia, Grecia y Chipre se oponen radicalmente a las pretensiones que buscan cambios en esta normativa europea.

Según Amaya, Inglaterra y Alemania también respaldan mantener el opt-out "para los profesionales que quieran rebasar las 48 horas de trabajo. Para ellos, es una medida dirigida a paliar la escasez de profesionales, especialmente acentuada en ese país". En este caso, la postura de Francia también será clave. Hasta antes de las pasadas elecciones generales en las que se eligió a Nicolás Sarkozy, el ex ministro galo de Sanidad Xavier Bertrand "apostaba por la reivindicación española de frenar ese abuso, pero ahora, como ministro de Trabajo, defiende posiciones más ambiguas".

Ya veis las ocurrencias de estos políticos vagos, senadores y congresistas, que asisten de tarde en tarde a sus respectivas cámaras con seño fruncido y a dormir, leer prensa o llamar por teléfono gratuitamente sin el menor disimulo. Vergüenza debiera de darles mantener un colectivo de trabajadores obligado a un mínimo de 48 horas, algunas nocturnas, (en España 52) semanales, para poder llevar un salario digno a su casa, en el siglo XXI, a casi 50 años después de la conquista social del máximo de 40 horas semanales para cualquier trabajador, del gremio o ocupación que fuere, en el mundo desarrollado.

Y por similitud, que hacemos con los bomberos o policías, les pagamos los incendios de uno en uno o lo atracos, agresiones o actos vandálicos, etc.. según tarifa. Eso sí tendremos que fomentar las guerras para que los militares cobren, o los desastres naturales, que es ahora para lo que los utilizan.

Piden que trabajemos "voluntariamente", claro, hasta 60 horas semanales, sin el menor signo de "bochorno", eso si los precios los ponen ellos, ya les da igual que haya déficit o superabit de médicos, pues nos creen "domados e incapaces" no ya de contravenir sus inconfesables "delirios políticos", sino ni siquiera de protestar.

Yo llevo algún tiempo pensando que España es un país, que no va a salir de su error en la gestión de nuestra profesión hasta que no disponga de "buenos médicos", porque decidan irse a otro lado, ahora pienso que esto no basta, sería en todo caso "ni buenos ni malos, ninguno", pero lo peor es que me estoy viendo en la coyuntura de ampliar a Europa mi sentencia.

En cualquier caso, vote lo que vote Francia, la directiva sobre jornada permanecerá inalterada hasta mediados de 2009, porque la decisión que tomen los ministros de Trabajo de la UE en el segundo semestre de 2008 tiene que ser refrendada por el Parlamento Europeo, y esta institución celebra elecciones en la primavera de 2009. En definitiva, hasta que no se constituya el nuevo Parlamento salido de las urnas la jornada de trabajo seguirá siendo de 48 horas semanales.

Así pues nos que da un año por delante..... para jubilarse o fenecer en esta profesión, no hay medias tintas.

A debatir....

webmaster ForoMedico.Es

Se aprobó la directiva del "opt out"

La modificación de la directiva sobre tiempo de trabajo aprobada por el Consejo Europeo no ha sentado nada bien a los médicos en España. Aunque aún debe ratificarlo el Parlamento Europeo para su puesta en marcha. Una vez que el Consejo de Ministros de Empleo, Políticas Sociales, Sanidad y Consumo ha dado luz verde a la superación voluntaria de la jornada de las 48 horas y al cómputo del tiempo inactivo de las guardias, con el supuesto y consecuente recorte de gastos para las administraciones en el pago de la atención continuada, por lo que la Federación Europea de Médicos Asalariados (FEMS) anuncia HUELGA EUROPEA.

Bien, los médicos parecen ser los más perjudicados por la directiva, les añaden 5 horas más semanales, y digo parece, puesto que puede no serlo, hay más, aunque ya se sabe "mal de muchos consuelo de tontos", porque evidentemente esto no es solo para ellos, es para todo el mundo laboral, bomberos, personal de seguridad, cuerpo armado, de mantenimiento, etc... El problema a mi entender es que esta "idiotez" le va a costar "la torta un pan" al de siempre, a el contribuyente, porque si la administración o quien sea piensa que por ejemplo: yo voy a estar disponible en sus instalaciones el número de horas que sea gratuitamente, esta equivocada de todas a todas, no creo que se pueda legislar sobre eso para obligarme, pero si así fuese siempre me quedaría el recurso de la desobediencia civil, bajo mi responsabilidad claro, y por supuesto se encontrarían el peor enemigo imaginable, capaz de cobrarme "lo mio" por el método que fuese, llámese sabotaje o cualquier otra cosa, contra el sistema, en esta tesitura se acabó el pacto de responsabilidad, ya no habrá vocación, ni ética profesional ni para el que administra ni para el paciente o ciudadano, si me agreden la respuesta es "la mejor defensa es ...", por que ya digo serán médicos, bomberos, policía, protección civil, etc..., que parece ser somos los trabajadores a los que compete esta directiva, o al menos a los que supuestamente y fraudulentamente se les querrá aplicar. Al menos que se haga bien, sea voluntaria y muy bien retribuido cada servicio, pues si se está esperando gratis a que se produzca la necesidad, como mínimo ha de ir a precio de "fontanero en madrugada de festivo" que es un "pico", claro que eso puede dar lugar a una inseguridad pasmosa, a incendios intencionados, sabotajes y atentados, accidentes, enfermedades raras o interacciones medicamentosas, pues hay que tener en cuenta que el personal afectado por aplicación obligatoria de esta directiva también tiene que comer, así que visto desde esta perspectiva la pretendida motivación de la directiva, el ahorro en estos servicios para la comunidad a costa de trabajo excesivo no retribuido de algunos de sus miembros, seguro que les sale mucho más caro, pues esta vez estamos sobre aviso y no nos va valer lo de siempre, la clásica demagogia del ciudadano que mira para otro lado cuando el asunto no le incumbe directamente.

Un observador