Peligro: sequía de médicos (recorte de prensa)

Un informe de la OCDE alerta sobre la falta de doctores en el mundo

¡Quién lo hubiera dicho! Dentro de 20 años, en Occidente, los médicos podrían llegar a ser una profesión rara. Como para tener que buscarlos con una linterna, sobre todo en los países pobres, que ya no los necesitan.La culpa es del aumento exponencial de la demanda de asistencia sanitaria. Pero hay también otras causas. Por ejemplo, la fuerza laboral médica, como la población en general, ha envejecido en todas partes. La próxima jubilación de los hijos del baby boom, unida a la escasa renovación de la profesión, está dejando en los huesos las fílas de los batos blancas. Además, la progresiva feminización de la actividad reduce el tiempo dedicado al trabajo en su conjunto.El análisis procede de un estudio de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico -OCDE- que aglutina a 30 países. Además de gran parte de Europa, forman parte de ella Australia, Canadá, Corea, Japón, México y Estados Unidos.

El documento, titulado La oferta de servicios médicos en los países de la OCDE, está firmado por Steven Simoens y Jeremy Hurst, ya coautores de otro texto sobre las estrategias para combatir la falta de enfermeras.Unos demasiadoyotros, nadaLos autores parten de los últimos datos recogidos por la OCDE en 2005.

Las situaciones más dramáticas se registran en Gran Bretaña, obligada a poner en marcha una masiva campaña de reclutamiento en el extranjero, y en Canadá, la única que no registró ni el más mínimo incremento en la población médica desde 1990 hasta hoy. En Estados Unidos, el Council on Gradúate Medical Education ha previsto carencia de especialistas a partir de 2020. En Australia y Nueva Zelanda, el problema afecta a las áreas rurales y empobrecidas.

Si se atiende sólo a la densidad, los batas blancas son pocos también en Turquía, México, Corea y Japón. Todos estos países figuran por debajo de la media de la OCDE, con una tasa de 2,9 médicos por cada mil habitantes. Nada que ver con Grecia o con Italia, en cabeza de la clasificación con más de cuatro médicos por cada mil habitantes.Campanas de alarmaPero los expertos advierten que la densidad no debe engañar.

Un dato importante para los que tienen que programar y gestíonar la asistencia sanitaria son las tendencias. Y las tendencias son poco tranquilizadoras incluso para Italia. El primer factor que hay que tener en cuenta -según se lee en el documento citadoes, de hecho, el envejecimiento progresivo de los médicos en activo, producido por la reducción casi generalizada de nuevas promociones, sobre todo en los Estados que han introducido el acceso controlado a las Facultades de Medicina. Italia ostenta el récord negativo de Europa en cuanto a la cuota de médicos activos -apenas el 3,8 por cientoentre los 20 y los 29 años, incluyendo los cursos de licenciatura y de especialización. Pero la proporción ha disminuido en todas partes, incluso en Francia -10,6 por ciento- y, levemente, en España -15,1 por ciento- .

SÍ a esto se añade la próxima jubilación de los médicos hijos del baby boom posterior a la Segunda Guerra Mundial, la cuestión se pone aún más negra. Algunos estudios demuestran que, desde hace 50 años, el horario laboral semanal de los médicos está disminuyendo, en general más allá de los establecido en sus convenios colectivos.Y la misma erosión del tiempo laboral parece verificarse con las mujeres, especialmente en la época que coincide con su edad fértil. Y la feminización de la profesión es evidente: las mujeres superaron a los hombres en Polonia, Finlandia, República Checa y Hungría. En Italia son el 34 por ciento de las comisos blancas. La inmigración no puede ser la única salida para afrontarEn muchos casos se pueden revisar a la baja las exigencias para acceder ates cursos de medicinala futura carencia de operadores sanitarios, para no canibalizar los recursos de los países en vías de desarrolla Hay que buscar otras soluciones para acercar demanda y oferta. Mientras tanto, se comprueba que los niveles de personal médico son más consistentes en los países que no limitaron el acceso a las facultades de medicina.Estrategias antkrisisEn el medio y largo plazo -advierten Simoens y Hurstlos Estados que tienen numeras clausus deberían eliminarlo o rebajarlo, sobre todo si no son autosuficientes. Políticas excesivamente restrictivas, como las puestas en marcha durante años en Gran Bretaña, pueden revelarse miopes.Queda mucho por hacer, pues, sobre los incentivos y los sistemas salariales.

Se trata de métodos para dirigir y orientar la oferta de médicos, por ejemplo hacia la medicina general -todavía poco apetecible en muchos Estados- y hacia las zonas rurales. Con un ojo en el estímuloalaproductividadyotroenla contención de los gastos. Y sin hacerse ilusiones: la demanda de salud galopa y los gastos, también.

Las campañas para contratar médicos dañan a los países más necesitados. Uno de cada cuatro médicos africanos trabaja en el extranjero. Manuela Perrone ¿Oportunidad o hurto de recursos?. Los médicos extranjeros representan más del 30 por ciento del total en Gran Bretaña y Nueva Zelanda y más del20 porcientoenCanadá y Estados Unidos. Y la cifra está destinada a aumentar también en otras partes del mundo, al ritmo del envejecimiento de la población y del aumento de las demandas sanitarias de los países ricos. Políticas activas de reclutamiento internacional se han lanzado en Alemania, Noruega, Canadá, Irlanda, Australia y Estados Unidos.

Desde 2002, el Reino Unido puso en marcha una auténtica campaña de fichaje de médicos.Pero, como recuerda la OCDE, la inmigración de médicos puede provocar serías carencias en sus Estados de origen, sobre todo si la emigración es permanente. Los escrúpulos éticos aumentan si los países de origen son pobrísimos. Por eso, en 2003, los Estados que antaño pertenecieron a la Commonwealth adoptaron un código sobre el reclutamiento de operadores sanitarios. Es obvio que no es suficiente con esa Basta leer el último informe sobre la sanidad global, publicado el 7 de abril por la Organización Mundial de la Salud, para darse cuenta de las dimensiones del problema. La cuarta parte de los médicos formados en el África subsahariana trabajaen uno de los países de la OCDE. Y precisamente en los países africanos, donde se concentra el 24 por ciento de todas las enfermedades en el mundo, los operadores sanitarios apenas llegan al 3 por ciento del total. Canadá y estados Unidos, con una cuota de enfermedades del 10 por ciento, pueden contar con el 37 por ciento del personal sanitario. Las desigualdades son enormes. En Italia hay un médico para cada 165 habitantes y en Zambia, uno para cada 18.000. Faltan 4,3 millones de personas dedicadas profesionalmente a la sanidad. Y no precisamente en Occidente.

Y en Andalucía peor aún.... por Pablo Ignacio (no verificado)