Hoy, SEXTO aniversario del 11-S y una opinión de política antiterrorista


The Falling Man es el título de una fotografía tomada por Richard Drew durante los atentados del 11 de septiembre de 2001 contra las torres gemelas del World Trade Center, a las 9:41:15 de la mañana. En la imagen se puede ver a un hombre caer desde una de las torres, que seguramente eligió saltar al vacío en lugar de morir por el calor y el humo.


Un nuevo aniversario más y nadie parece ser capaz de proponer una solución a este acuciante problema del terrorismo, ni en su día los "Yankees" fueron capaces de llevar a cabo el gran castigo ejemplar tipo Hirossima o Nagassaki, al que osase despeinar las barbas del Tio Sam, con el que tanto amenazaron durante la guerra fria, ni en el mundo occidental nadie parece estar preparado para otra canallada de la "Yihad", ni tampoco nadie dispuesto a consensuar unas minimas lineas de actuación; los atentados siguen sucediendose casi a diario, hace unos días, Argelia, Tunez y hoy mismo Ankara (Turquía), solo los del Mosat, que parecen ir por libres desde hace años, entienden a esta gente y son capaces de al menos intentar garantizar la seguridad de sus contribuyentes, o al menos se lo plantean como obligación, con acciones y respuestas que aportan resultados que pudieran parecer mediocres, pero que si se analizan en su conjunto, de no haberse llevado a cabo hoy por hoy, hubieran dejado ya de exitir.

Desde nuestro prisma, pues peor aún, estamos en la manos de ETA, que sin cara ni cogote, que digo, a cara descubierta amenaza y cumple atentados con intención criminal y sangrienta de inocentes contribuyentes, a los que el gobierno está obligado de proteger, que gracias al "gafe etarra" y a la pericia policial, vamos pasando de puntillas sobre ellos con solo daños materiales, y todo en base a una reclamación de territorialidad e independencia a la que no se ha respondido en su día como se debio de hacer, a mi entender, pues dicha reclamación pública y fehacientemente comprobada no es más ni menos que un delito de alta traición al Estado Español y esta recogida y tipificada en nuestro Código Penal, basta con aplicarlo como hubiesen hecho y hacen paises de nuestro entorno, vease Francia.

Pero NO, nuestro Gobierno y nuestro presidente ZP que está alineado con la no beligerancia, ni siquiera la predicativa, nos arroja a las más abisales oces de la inseguridad de nuestra integridad física, en pos de garantizarse el gobierno de un estado, aunque no importe el tamaño, dicen las malas lenguas.

Y en todo ello, creo que tiene mucho que ver, el manteniento de una politica de alineación con los despotas del planeta y una profunda imbecilidad política de antiamericanismo militante, Zapatero ha pensado que Hugo Chavez, Fidel Castro o Evo Morales en Sudamerica, el rey Fahd o el presidente de Siria o el de Irán, en el Próximo Oriente, tenían que formar parte de la mesa redonda del nuevo mundo, como si fuera lógico que la democracia diera patente de corso al totalitarismo. Los déspotas al estilo rey Fahd no han formado nunca parte de ninguna solución al problema islámico, sino que son el núcleo duro del problema, son su fuente, su financiación, su amparo y son, hoy por hoy, la madre de todas las madres. Sin embargo, Zapatero los eleva a la categoría de amigos e interlocutores, mientras mantiene el feo a los malvados yankees. Consigue así condenar al mundo islámico a tener, como voz y parte, a sus propios opresores, y situa, fuera de la lógica democrática, el país más importante de la democracia mundial. ¿Puede alguien equivocarse tanto y hacerlo con tanta buena fe?

Ciertamente, y como dice el sabio, hay algo más peligroso que un ignorante. Un ignorante sincero.